Palma, 31 de octubre de 2018. El Casal Solleric acogió ayer por la tarde la primera Cata a Ciegas de Oli de Mallorca, en la que participaron personas con discapacidad visual completa o parcial, entre ellos el delegado territorial de la ONCE en Baleares, Josep Vilaseca; la jefa del departamento de Servicios Sociales de la ONCE, Alejandra Luque, y videntes como el presidente de la DO Oli de Mallorca Sebastià Solivellas; Tiffany Blackman también del consejo regulador; la cocinera María Solivellas; el periodista gastronómico Tomeu Font y la artista Mònica Fuster.

Cubiertos sus ojos con un antifaz, todos y cada uno de los catadores partieron en igualdad de condiciones para realizar una cata comentada sobre cuatro aceites de oliva virgen extra de la DO Oli de Mallorca: tres monovarietales (arbequina, mallorquina y picual) y un coupage, centrándose en su sentido del olfato, gusto y también tacto a través de la lengua para descubrir la riqueza de aromas que atesoran los zumos de aceituna de calidad, así como los matices que caracterizan cada una de las variedades.

Al finalizar la cata, la actividad prosiguió con una visita guiada a Oleo, la exposición de la artista mallorquina Mònica Fuster que ocupa el antiguo depósito de aceite del Casal Solleric, en cuya producción la denominación de origen Oli de Mallorca ha colaborado.

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